La última evaluación del prestigiosos Programme for International Student Assessment (PISA) confirma lo que todos los que de un modo u otro nos dedicamos a la educación sabemos, que la educación en nuestro país está atravesando una fuerte crisis. La educación fue hasta no hace mucho uno de los principales orgullos nacionales, uno de los principales rasgos de progreso que nos distinguía de otros países de nuestra región y nos acercaba a los países más desarrollados y justos de la tierra. Tiempos pasados.
Es necesario que nos enfrentemos con lucidez al problema y empecemos una verdadera transformación de la educación, desde el ministerio de la nación a cada uno de los docentes, todos debemos preguntarnos que nos está sucediendo y como podemos mejorar. Está en juego el futuro de nuestra nación.
Artículo en La Nación con los resultados más destacables de la evaluación PISA
(recomiendo la lectura de los comentarios de los lectores del diario)